Cuerpo Alto - Roma
VENUS
Figura decisiva de la fachada, Venus tiene un simbolismo múltiple.
1. Fue en Roma la diosa de la fecundidad, diosa madre, Venus Genitrix, que en ningún modo se puede identificar con el vicio, como lo hicieron ciertos intérpretes (Sebastián). Su posición al lado derecho del retablo, siempre lugar preferente, es muy claro a este respeto. Pero las leyendas romanas recordaron pronto a un hijo de Venus, el troyano Eneas, su héroe fundador, llegado al Lacio para traerle la civilización. Aprovechando la leyenda, Julio César se declaró descendiente directo de Venus, madre de Eneas, a través del hijo de este último, Iulo, como lo testimonia esta moneda de Césa que lleva a Venus en el anverso y en el reverso a Eneas con su padre Anquises:
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Moneda de César. Venus, Eneas y Anquises. Goltzius. 1571

Augusto su sobrino, reivindicó a su vez este origen divino. Y Virgilio hizo de Eneas el héroe de la Eneida, con la bajada de Eneas a los infiernos donde descubre su gloriosa descendencia, Augusto. (Canto VI). Venus fue, a partir de entonces la madre de los Césares.
2. La Venus romana se fundió con la Afrodita griega, diosa marina, acompañada de un séquito de delfines, como se ve en la Venus de Médici que tiene un gran parecido con la Venus salmantina:
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Venus de Médici.

Nuestra Venus no tiene un delfín con niño a sus pies sino encima de su cabeza en el friso alto:
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Los delfines en el friso de la fachada.

Este delfín con niño aparece al pie de Augusto con coraza en el Museo Vaticano para subrayar su filiación con Venus (imagen).
3. La columna que figura al lado de la Venus de la fachada, representa la Virtud de la Fortaleza, presente en las iglesias y en todo el arte cristiano, en las Agustinas de Salamanca, por ejemplo:
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Agustinas de Salamanca

Representa aquí la fuerza arrebatadora de la fecundidad y la vida. Venus triunfa de Marte en el segundo enigma del claustro.